martes, 30 de abril de 2013

BRUTAL YOUTH (1994)


Esta corre de mi cuenta con el posteo que me marqué del tremebundo "Brutal youth" hace ahora un año justo (hora arriba, hora abajo) en el Citizen. Suma y sigue en mi plan maestro (bueno... apañaillo al menos) consistente en captar todas las críticas de discos que pueda recolectar para que, entre otras, el espacio nos vaya cogiendo "cuerpo" cuanto antes y tal... Brutal "Brutal youth" en cualquier caso y a él que vamos/volvemos.

Existe una cierta acepción a la hora de señalar los 90's como la década menos contundente de Elvis Costello. Sus diez primeros años de carrera (aprox.) desde el estreno del 77 y en adelante son, directamente, incontestables y, de igual modo, todo el mundillo rocanrolero coincide en que el cambio de milenio le ha sentido de fábula al de Liverpool ("momofuku", "the delivery man", "national ransom", la colaboración con el maestro Toussaint, "north" es ua maravilla de trabajo a pesar, o justo por ello, contar con un formato de música clásica, y hasta encontramos no pocas pistas a rescatar en el seguramente demasiado fugazmente olvidado "when i was cruel"). Pero, ay, esos noventa parecen quedar (según cuentas) como una especie de travesía del desierto en el opus costellero... Error, claro está.
"Mighty like a rose" del 91 es pop azucarado de quilates, la colaboración con el cuarteto de cuerda Brodsky Quartet para "The Juliette letters" es de una calidad abrumadora, el disco en comándita con Bacharach ("Painted from memory" -y casi nadie el Sr. Burt, claro-) tiene un nivelazo que a ver quién lo discute y en "All this useless beauty" tenemos algunas canciones escondidas de agarrase fuerte, vaya qué si. Pero, ojo, por encima de todo eso, a mí entender, tenemos un disco, el de hoy -"Brutal youth"-, que es un auténtico festival costellero, amén de todo un top-10 guzzero de la tan amada obra de Mr. McManus.

"Brutal youth", para ubicar, encandilará rápidamente a los que aprecian a ese Costello-tipo de "spike", "mighty..." o los superiores "blood & chocolate" y "momofuku". Esto és pop-rock con viajes ocasionales a otros territorios (faltaría) pero alejados de esos álbumes de género determinado como puedan ser "north" o "secret, profane and sugarcane". Tiene además la cualidad de fundir en la misma paleta todo el espectro costellero: pop vivaracho y soleado como el de "pony st.", "13 steps lead down" o "sulky girl"; pop algo más afilado como el de "kinder murder", "just about glad" o los giros sinuosos de "my science fiction twin"; y las piezas más pausadas, "still too son to know" o la final "favourite hour" (ambas de moco colgando), aunque igualmente bonitas hasta el delirio encuentran su contrapunto más estándar/animado en las infalibles "this is hell" y "you tripped at every step". Y punto explícito para mi quinteto de la muerte particular: la vacilona "clown strike" (¿se puede tener más clase?), el marchamo demoniaco de la incontestable "20% amnesia", la belleza absoluta de "London's brilliant parade", el peaje al "rey de América" del 86 en "all the rage"que es brutal (con o sin youth), y (por supuesto) "Rocking horse road" que, para hacerlo rápido, es una de mis canciones elegidas definitivas de mi mayor ídolo musical desde muy posiblemente la primera vez que le eché oido.Tal cual por rimbombante que a alguno/a pueda parecer.

En resumen, y como costellero broche, que nunca más oiga decir a nadie que los 90 de Costello son flojeras que la liamos...
 

domingo, 28 de abril de 2013

MIGHTY LIKE A ROSE (1991), by Eric Waits

Viendo la inercia que lleva el espacio en estos primeros pasos de neonato no creo que sea una revelación el reconocer que una de las premisas principales es el conseguir, y cuantos antes, al menos una reseña de cada uno de los álbumes de estudio del artista (o al menos de los álbumes "principales" -los que están en la columna del lateral para entendernos-, que después ya vendrán los versionantes o los que sean en comándita con el/los crack/s de turno). Por supuesto, creo que conviene aclarar, el hecho de que aparezca una reseña/crítica de un disco no significa que no vaya a aparecer más el susodicho por esta casa... En verdad es todo lo contrario, cuantas más entradas de un mismo elepé pues mejor de cara a intenciones ya que el fin absoluto de tanto rollo macabeo es poder poner las "labels" clasificando por discos (directamente). Así, tras todo ello, hoy aplaudimos y damos la bienvenida a Eric Waits, otro ilustre colega costellero quien desde su más que meramente recomendable space (que el Vinyl rules !) tuvo a bien reseñar, a principios de marzo de este mismo año, el tan ninguneado -generalizando- pero realmente estupendo "Mighty like a rose" de 1991.


Sigo en 1991. Años de éxito popular para The Beloved Entertainer. Tras el magnífico e irrepetible Spike se marcó este excelente aunque algo irregular Mighty Like a Rose. El disco incuye el hit The Other Side of Summer y digo hit porque esto en 1991 salía en todas las teles y programas de vídeos de la época. Un Costello muy molón, adornado con barba y muy playero para los que nos tiene acostumbrados en los ultimos años.
El disco era la combinación de temas marca de la casa, otros algo raritos, un poco de Paul McCartney - que colabora en algunos temas - y unos baladones irresitibles. Esta será la norma en éste y en los siguientes Brutal Youth y All these useless beauty.

Entre lo Paul McCartney sin duda se encuentra Harpies Bizarre ... puro Beatles. Entre los baladones la grandísima So Like Candy y la tradicional After the Fall que deberia recuperar mas a menudo. Entre lo puramente Costello la algo histérica How to be Dumb con esa forma tan peculiar de cantar de EC entre el grito y la queja. Con todo, el disco es una buena muestra de lo que Costello ofrecía en esa época. Siempre acompañado por músicos de relumbron como Marc Ribot, Benmont Tench, algún Attraction que se dejaba caer por ahi, Jim Keltner o Larry Knechtel (hay algun piano por ahi que recuerda al mismisimo Roy Bittan).  Una época especialmente prolífica e inspirada para nuestro hombre.

Supongo que nunca se consideraran estos albumes a la altura de los del principio de su carrera. Este es seguramente otro Costello muy distinto al de Armed Forces, no por eso inferior y aún con capacidad intacta para crear temas que aguantarían sin problemas un combate con Pump it up o Alison. Mighty like a rose tiene varios de esos.

 
 

viernes, 26 de abril de 2013

MOMOFUKU (2008), by Mansion on the Hill

Turno para el amigo Mansion on the Hill, uno de los adalides costelleros más militantes de la bloguería (y que el diox gafotas le bendiga por ello). Si, cosa altamente improbable, conocen de este espacio (o de su hermano mayor) pero no de el del Señor de la Hill pues ya me están tardando que lo suyo es grave... En cualquier caso no será la primera, ni la segunda, ni la quinta vez que Don Mansion aparecerá por estos lares. Para la ocasión nos quedamos con su reseña del enorme "Momofuku" de junio/2012, mi álbum favorito del Genio en el nuevo milenio... Casi nada.



Acabo de leer en una web que el gafotas mas ilustre desde Lennon, va a celebrar seis conciertos especiales en California celebrando su centenario (tal cual) y a los que ha denominado “2054 – The Centenary Show”. Se puede ser mas cachondo y a la vez tan imaginativo? Esto me recuerda al año pasado cuando le dio por decir a sus seguidores que no compraran la carísima caja del The return of the spectacular spinning songbook y que en su lugar se hicieran con una caja de diez discos dedicada a Louis Amstrong "Ambassador of Jazz". O como cuando cuando en las reediciciones del bastante olvidable Goodbye Cruel World de 1984, el propio Costello te decía en su carpeta: “Enhorabuena, acabas de comprar nuestro peor disco”. Estas cosas hacen aún mas especial a un tio muy especial de por sí.

Momofuku, cuyo extraño título está inspirado en un ilustre taiwanés que inventó la sopa de tallarines empaquetada (¿?), es un álbum dirigido a contentar a los seguidores mas básicos de Costello. Aquellos que vibran con obras como Brutal Youth o cualquiera de sus primeros años. Una impecable colección de canciones, sin apenas conexión temática y estilística entre ellas, pero que conjuntamente forman un artefacto tremendamente efectivo y poderoso. Este disco concretamente, fue en unas primeras escuchas, uno de los que mejor me entraron del músico una vez que decidí ponerme a escuchar su obra con interés y atención. Aquí Costello busca lo que busca (rock marca de la casa sin aditivos) y lo consigue de sobra apoyándose en ese trío calavera que son los eternos ex-Atractions Pete Thomas y el gran Steve Nieve junto con el bajista Davey Faragher. Un grupo que en esta última década ha dado a Costello un margen de nueva vitalidad y de seguridad que se nota en sus discos.


Una de las mejores virtudes de Costello y que no tienen muchos de los grandes músicos de su nivel es que con cada nuevo disco (sea de la época que sea) consigue abstraerte de su pasado y de la nostalgia de sus mejores años. Con Momofuku disfruto con lo que es, una impecable colección de canciones, sin pensar mas allá y ni tentar en comparativas con My Aim Is True, This Year´s Model, Spike o The Delivery Man. Su música resulta actual, presente, alejada de los métodos e influencias del pasado. A veces lo consigue y otras no, pero su intento siempre vale la pena.


En algunos sitios he leído que Momofuku pasará a la historia de Costello como un disco menor. No estoy nada de acuerdo aunque si percibo que la gente, en general, pasa directamente de la rebanada de The Delivery Man a la de National Ransom casi sin prestar atención a esa deliciosa loncha de salchichón ibérico que es Momofuku. Con esa apertura tan exuberante como No Hiddin Place, seguida de la adictiva American Gangster Time para rematar la faena con el estribillo impecable y deliciosamente pop de Tupertine. Cualquiera que escuche estos tres temas tal cual, se dará cuenta de la verdadera raza de este disco. Un disco que Costello decidió publicar orginalmente en vinilo y en descarga digital para luego, presiones mediante, hacerlo en cd para el disfrute de los que tenemos los bolsillos mas apretados.


Harry Worth, la excelente Mr Feathers, la deliciosa y mccartiana My three sons (quizás mi favorita de la colección), Song With Rose o el final con Go Away también son excelentes muestras del inquietante talento pop de su autor.

Un disco perfecto para iniciarse en Costello si uno prefiere empezar por el final de la historia.

jueves, 25 de abril de 2013

SHIPBUILDING

En los comentarios del anterior posteo se mencionó "Shipbuilding", desgarrador tema musicalmente compuesto por Clive Langer con letra costellera que, en verdad, fue escrita para el mismísimo Robert Wyatt. Pero, caray, tan bien quedó el asunto que no pudo estarse el maestro gafotas de grabar su propia versión para el álbum "Punch the clock" (1983). El texto, precioso y doloroso (y bastante famoso), es motivo de orgullo eterno para Costello y, realmente, este relato de empleos reactivados en astilleros para construir buques de guerra en los que, horror, embarcarán muy posiblemente los hijos de los trabajadores -sino estos mismos-, todo ello a colación del conflicto de las Malvinas (y con el nauseabundo y engañoso sofisma de cara a la galería de "generar empleo y sanear economías"), te puede helar la médula según te pille de flojo (quizá ayude a entender, también, porque se abrieron espumosos recientemente por las calles de UK por determinado óbito igualmente reciente)... Aprovechamos pues, para la ocasión, el trabajo realizado en youtube por el tal Yolateng0 (que con dicho pseudónimo para mí la calidad ya queda garantizada) quien humildemente describe su buen trabajo de imagenes subtituladas, contextualizando la inmensa pieza, como "Traducción libre, localista y amateur"... Viva el amateurismo pues, ni qué decir.

miércoles, 24 de abril de 2013

NATIONAL RANSOM (2010), by Jesus

Empezamos el expolio a los compinches costelleros de la bloguería con Jesus, del altamente recomendable espacio musical Against The Cierzo, y su reseña de octubre/2010 sobre el que hasta hoy es el último disco de estudio con material original del Maestro: el  magnífico "National Ransom". Me lo disfruten.


Me ha sido siempre imposible etiquetarlo : buena señal , seguro de que estamos ante algo único; para mí uno de los artistas más influyentes de las ultimas décadas desde su aparición en 1977.
Abarcar la obra de Elvis Costello en profundidad es casi un imposible ya que ha sido muy prolífico y de un nivel extra-ordinario ; quizá dos únicos tropiezos : Punch the Clock (83) y Kojak Variety , ambos totalmente infra y sobreproducidos.
Durante su carrera ha ido dando distintos giros , con el guiño a la música americana la mas significativa , siendo uno de los músicos europeos que mejor ha sabido mimetizarse y sumergirse en las raices; ya hizo en el pasado discos con fuertes vínculos a América ( excelentes Almost Blue (83 ) y King of America (87) ) y a pesar de no entrar con buen pie en su circuito ( recordemos el incidente con Bonnie Bramlet y Stephens Stills con el que se granjeó no pocas enemistades ) siempre ha sabido rodearse con grandes músicos a lo largo de su discografía : Roger McGuinn , Jim Keltner, Allen Toussaint - glorioso The River in Reverse - , Lucinda Williams ... la lista es casi inabarcable.
Es este National Ransom una continuación lógica del anterior Secret , Profane and Sugarcane ; producido por T-Bone Burnnett , se acompaña de sus fieles Imposters (Steve Nieve , Pete Thomas ) y los Sugarcanes , entre los que destacan el gran Jim Lauderdale ( gran disco el que ha sacado este año) y la pedal-steel de Jerry Douglas; mención especial merece tambien la aportación de Marc Ribott , más sutil su guitarra en ésta ocasión , y el entrañable Buddy Miller ( escolta , entre otros de Lucinda Williams y Steve Earle , atención especial a su carrera en solitario con su mujer Julie ).
El disco, marca de la casa : excelentes canciones , impecable en ejecución , más versátil que el anterior , debido quizá a que fluctua éste más entre el optimismo y la melancolía , entre la euforia y el abatimiento , signo de los tiempos que vivimos , de ahí su título.
Quiero comentar una pequeña debilidad : el sonido de la acústica que utiliza Elvis en éste disco , una Gibson L-00 de 1937 , de un sonido especialmente fino , cristalino y elegante . Estupendo una vez más , Mr. Costello.